Los riesgos en el uso de internet y las nuevas tecnologías
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Escrito por divcom   

Por Ezequiel Zavalla
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Puede o no gustarnos, lo cierto es que poco podemos hacer para que nuestros hijos no adquieran los hábitos ya propios de esta generación.
Hablamos de las nuevas tecnologías, internet, celulares, y redes sociales de todo tipo, fenómenos que forman parte del mundo globalizado en el que vivimos.
Más allá de la transculturación y la sensación de que la sociedad, sus hábitos, y costumbres se han homogeneizado, existe un riesgo un tanto más peligroso. 
La identidad de las personas pierde valor dentro de la internet, y en este sentido el anonimato juega a favor de muchos que de manera inapropiada buscan hacer contacto con menores a través de chats, redes sociales y blogs.

Pero hay una nueva modalidad entre los jóvenes y no tan jóvenes, que los pone en riesgo sin que tomen real consciencia, el “sexting”. Se trata de la filmación y captación de imágenes con contenido sexual que en muchas ocasiones los tiene como protagonistas a ellos. La “moda” incluye luego el intercambio de estas imágenes mediante mensajes de textos o e-mails.
Las consecuencias pueden ser incalculables, en primer lugar, hay que tener en cuenta que no podemos saber el destino final que tendrá esta información, que de manera inevitable, circulará masivamente. Esto puede ocasionar graves trastornos psicológicos en la persona damnificada, pero además corremos el riesgo de que las imágenes lleguen a manos de personas que tengan luego la voluntad de contactarce con estos jóvenes con propósitos poco saludables.
Entonces, está claro que no podemos hacer mucho para que nuestros hijos se mantengan al margen de la nuevas tecnologías y formas de interacción, pero en cambió, si podemos tomar algunas medidas preventivas para evitar que sean víctimas de estas modalidades que pone en riesgo la moral  y la salud de los adolescentes.
Restringir el acceso a ciertas paginas en las que se puede encontrar contenido dañino, es un buen comienzo. No será sencillo, dado que muchas veces los chicos acceden a este tipo de contenidos sin buscarlos de manera intencionada.
Por otro lado, los padres deben lidiar muchas veces con sus escasos conocimientos de informática y la poca maniobrabilidad que tienen de las nuevas tecnologías.
Pero en internet no todo es contenido basura, la cantidad de información que se puede encontrar, la convierte en una herramienta única y un medio de comunicación cada vez más masivo. Por ello tampoco es bueno impedirles de manera terminante a nuestros hijos el uso de internet.

Algunos consejos:
La instalación de una suite de seguridad, que detecte el ingreso de virus o intrusos que puedan robar datos personales de nuestro ordenador, es una buena alternativa. También lo es la instalación de algún sistema de control, que impida el acceso a paginas con contenidos sexuales o violentos.
Pero sin tanta tecnología ni sistemas complejos, es igualmente posible ejercer control, por ejemplo imponiéndoles a nuestros hijos horarios y tiempos límites de navegación, enseñándoles que no es recomendable proporcionar datos personales a través de la web, al igual que recibir mails de desconocidos.
Los secuestros y el abordaje de abusadores, es otro de los inconvenientes que puede traer aparejado el uso de internet por parte de menores, por ello es importante aconsejar a nuestros hijos y explicarles que nunca deben concertar encuentros con desconocidos. Muchas veces, mayores se hacen pasar por menores para arreglar citas.
Los chicos, principalmente durante la adolescencia, se aislan y se recluyen en sus dormitorios en busca de privacidad, sin embargo es bueno poner un límite y negociar en este sentido. La computadora, un bien preciado por los jóvenes, es recomendable que este en un lugar de la casa en el que los padres tengan fácil acceso, puede ser en el living, en el comedor, siempre evitando que llegue a la habitación de los chicos, en donde será difícil saber que es lo que hacen.
También es importante concientizar a nuestros hijos respecto de las consecuencias que puede traer el subir información (fotos, filmaciones, información y datos personales), principalmente a las llamadas redes sociales. Deben entender que en la red, todo el mundo accede a esa información.
Por otro lado, el chat, los blogs y demás, no son medios para iniciar una relación de amistad, no siempre las personas son quienes dicen ser, es por ello que el contacto debe ser con personas que ya conocemos y no con quienes dicen querer comenzar una relación por este medio.
Recientemente se ha conocido un dato preocupante, muchos jóvenes que padecen enfermedades ligadas al trastorno alimenticio, como la bulimia o la anorexia, conforman redes a través de internet mediante las cuales fomentan estas prácticas y donde además publican y difunden metodologías, consejos y trampas para ocultar la enfermedad y obtener progresivamente los resultados poco saludables que ellos desean, afectados por esta obsesión casi generalizada que hay por la imagen.
El escenario es complicado, pero no hay que alarmarse, el dialogo fluido con nuestros hijos y el generar una relación de confianza, son las claves.
No son buenos los extremos, internet puede ser muy útil, al igual que otros elementos como el celular, por ello no se los prohíba terminantemente, inculque en ellos el uso adecuado y responsable.